Un buen diagnóstico es la base de cualquier tratamiento. En pie y tobillo, la exploración clínica se complementa con pruebas de imagen que aportan información objetiva.
Radiografía
Permite valorar huesos y articulaciones: alineación, deformidades, signos de desgaste o lesiones óseas. Es útil, por ejemplo, para estudiar juanetes, deformidades de los dedos o cambios tras una lesión.
Ecografía
Muestra tejidos blandos como tendones, ligamentos, fascia plantar o bursas, y permite observarlos en tiempo real. Es muy utilizada en el estudio de dolores de talón, tendinopatías o inflamaciones.
Una visión completa
Combinar la historia clínica, la exploración, el estudio de la pisada y las imágenes ayuda a identificar el origen del problema y a elegir un tratamiento adaptado.
¿Duelen estas pruebas?
Son pruebas sencillas y no invasivas. Tu especialista te indicará cuál es la más adecuada según tus síntomas.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración médica individual.
