Una uña encarnada ocurre cuando el borde de la uña se clava en la piel que la rodea, provocando dolor, inflamación y, a veces, infección. Aunque es muy común, no conviene dejarla evolucionar.
Señales de alerta
- Dolor al presionar el borde de la uña o al usar zapato cerrado.
- Enrojecimiento, hinchazón o supuración.
- Episodios que se repiten a pesar de cortar la uña con cuidado.
Qué se puede hacer
En fases iniciales, una atención podológica adecuada puede aliviar el cuadro. Cuando el problema se repite o es recurrente, existen técnicas quirúrgicas sencillas, realizadas con anestesia local, que buscan resolver el origen del problema.
Cómo es el proceso
Tras la valoración, se explica la técnica indicada, los cuidados posteriores y los tiempos de recuperación habituales. Seguir las indicaciones de curas y reposo ayuda a una evolución segura.
Prevención
Corta las uñas en línea recta, evita calzado estrecho y no manipules la zona si ya hay dolor o infección.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración médica individual.
